No es un tratamiento médico. Está pensado para personas adultas y sanas, como un protocolo guiado de enzimas, botánicos y minerales. No sirve para diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad.
Sigue la secuencia. La preparación, los tiempos y el orden son parte del protocolo. No te saltes fases, no las reordenes y no las combines de otra manera.
Medicación y condiciones de salud. Si tomas medicación, tienes alguna condición diagnosticada o cualquier duda sobre tu caso, consulta con tu médico antes de empezar. En embarazo o lactancia no está recomendado.
Date espacio. Elige días en los que puedas descansar, hidratarte y escuchar a tu cuerpo, sobre todo en las fases más profundas.
Sabe cuándo parar. Interrumpe el protocolo y consulta con un profesional si aparecen síntomas intensos, inusuales o persistentes.